Llámalo sostenibilidad, impacto, regeneración. Llámanos el Sur Global o el mundo en desarrollo. No nos molesta. La verdad es simplemente que Colombia, y en particular Cartagena, necesitan. Punto.
Necesitamos desarrollo social. Necesitamos conservación ambiental. Necesitamos una mejor distribución económica. Necesitamos más oportunidades para más personas. Necesitamos derribar las barreras que imponen el género, la raza y la falta de acceso. El turismo es una respuesta a todo eso.
En nuestros negocios hemos formado en casa a ingenieros que se convirtieron en expertos en manejo de residuos, hemos visto surgir sommeliers de barrios marginados, hemos visto techos de cristal rotos por isleños a quienes les dijeron que nunca podrían. Hemos visto a clientes gay llorar de alegría por poder tomarse de la mano en público y sentirse seguros.
El turismo, cuando va más allá de lo transaccional, es transformador. Cambia opiniones, perspectivas, futuros y mundos.